¿Desde cuándo no te haces un control radiológico en las mamas?, muchas mujeres no se hacen este seguimiento porque no saben, o lo asocian al cáncer, sin embargo es una medida para la salud integral femenina. Pero ¿Cuándo hay que realizarse una mamografía? Sigue leyendo y conoce por qué hacerse este examen al menos una vez al año.

doctora realizando mamografia a mujer

¿Qué es la mamografía?

La mamografía obedece a una imagen radiológica donde se evidencia el tejido o masa de las mamas. Este mecanismo suele asociarse con un examen para el cáncer, aunque no está lejos de la realidad, también tiene fines de diagnóstico o medio para estudiar otros síntomas o hallazgos inusuales en otro tipo de prueba con imágenes.

Muchas mujeres no se someten a la mamografía porque ciertamente puede resultar molesto y hasta doloroso. Ello en razón que el examen requiere comprimir los pechos con 2 placas duras que estira el tejido mamario. 

Pero es la única forma en la que el mamógrafo puede obtener las imágenes en blanco y negro mostradas en un monitor o computadora, con lo cual el especialista puede estudiar los resultados, incluyendo señales de posible cáncer.

En este sentido, las mamografías se convierten en la mejor y expedita herramienta para saber si hay cáncer de mamas. Donde incluso, se puede evidenciar antes que aparezcan los primeros signos en la mujer. 

Se ha comprobado clínicamente, que la mamografía tiene el poder de reducir el riesgo de enfermar y perecer por cáncer mamario.

Puede ser una mamografía convencional, que emita imágenes en 2D de las mamas. Pero actualmente, existen equipos que arrojan imágenes en 3D (tomosíntesis mamaria), aportando resultados tridimensionales de la mama.

¿Cuándo hacerte la mamografía?

Existe cierta confusión con relación al momento, recurrencia y conveniencia de practicarse la mamografía, en vista de lo cual muchas mujeres omiten este importante examen. Pese a ello, cuando se tiene un adecuado control ginecológico, el médico la solicita una vez al año.

Es decir, que anualmente en la visita ginecológica la mujer debe acudir con su mamografía y demás exámenes complementarios. Por lo general, se indica desde los 40 años, especialmente cuando existe algún antecedente o riesgo de cáncer mamario, o se tiene alguna condición especial que lo amerite.

De hecho, cuando hay antecedentes directos de cáncer de pecho u ovario, se ha recibido terapias con radiación en el pecho, fibrosis, quistes u otros, el especialista solicita la mamografía anual desde los 30 años. 

¿Por qué hacerte la mamografía? 

Ya sabes que la mamografía provee imágenes radiológicas de las mamas, para ello se ocupan equipos especiales que permiten visualizar la condición actual del tejido y cualquier cambio mamario en un momento determinado.

Asimismo, es evidente que la mamografía se indica especialmente para estudiar y su posterior diagnóstico de algunas patologías de las mamas, incluyendo el cáncer. En general, este examen se indica como mecanismo de control para:

Mamografía de rutina

La mamografía rutinaria se indica para visualizar cualquier tipo de cambios en las mamas, por lo general para descartar o diagnosticar tejidos cancerosos en pacientes que presentan o no síntomas asociados. Su función es preventiva en el desarrollo o avance de enfermedades mamarias. 

Cabe mencionar, que pese a que la mamografía no es invasiva, todavía no existe consenso entre especialistas y centros de salud sobre cuándo iniciar o repetir las mamografías rutinarias. 

Lo más conveniente, entonces, es acordar con el médico este tema, en función a cada caso, factores de riesgo, preferencias y beneficios, con la finalidad de definir en el plan de atención y mejor momento para hacerse una mamografía rutinaria o de control.

Mamografía de diagnóstico

En este caso, la mamografía de diagnóstico se indica cuando se requiere ahondar en algún cambio en el tejido mamario sospechoso, como bultos, dolores, alteración física del busto, engrosamiento o fluidos en el pezón. 

Igualmente, aplica cuando se requiere evaluar ciertos hallazgos inesperados en otro examen con imagen de la mama, o en la mamografía de control. Este tipo de estudio diagnóstico se acompaña de imágenes complementarias.

¿Qué más debo saber de las mamografías?

Ya sabes lo que es, cómo y cuándo hacerte la mamografía, ahora es tiempo de saber su importancia como aliada en el cuidado y atención de los senos. Sea la primera vez o se tenga cultura en esta práctica, saber qué esperar sin duda ayuda a que el proceso sea más sencillo de llevar y asumir, como medio para:

La mamografía puede salvarte la vida

Sin duda, el análisis y diagnóstico precoz del cáncer mamario baja el riesgo de muerte en un 25,  30 % o más. Toda mujer debería hacerse la mamografía desde los 40 años o antes si es necesario.

No tengas miedo

El examen mamográfico es rápido, apenas unos 20 minutos y la molestia es poca. Es igualmente un procedimiento seguro, apenas se recibe una pequeña dosis de radiación, y de tener ansiedad por los resultados, se puede acudir a un centro donde se entregue la mamografía antes de retirarse.

Opta por la mejor calidad radiológica

De tener pechos densos, eres menor de 50 años, lo ideal es optar por una mamografía digital. Se lleva a cabo con una grabación computarizada, donde el especialista puede ampliar las secciones que interesen para estudiar la imagen más de cerca.

Otros consejos útiles

Uno de los riesgos de la mamografía es su imperfección, esto significa que el tejido mamario puede ocultar un cáncer, es decir, no se ve en la imagen. Esta imprecisión se llama falso negativo, por ello es conveniente disponer de información adicional, siendo de mucha utilidad: 

  • Llevar al médico resultados anteriores conjuntamente con la última mamografía, esto ayudará al especialista a leer y comparar el estudio.
  • Al hallar un centro de confianza, es ideal acudir al mismo anualmente, el objetivo es comparar todas las mamografías. 
  • De ser posible, solicitar a varios especialistas que lean la mamografía.
  • Indagar si el centro cuenta con DAC (detección asistida por computadora), puesto que ayuda al especialista a visualizar áreas que ameriten mayor énfasis.
  • Si la solicitud de la mamografía se debe a algún bulto o resultado sospechoso en otro estudio, el médico debe añadir alguna observación detallada del porqué ordenó la mamografía. 
  • Es importante comparar los resultados con el médico tratante, incluyendo otros estudios ecográficos o IRM.
  • Usar de preferencia falda o pantalón, no vestidos, puesto que la mamografía requiere descubrir el torso pectoral. Igualmente, no aplicar desodorante o perfume, porque puede entorpecer la imagen, por tanto, afectar los resultados.
  • No hacerse la mamografía cuando los pechos están inflamados o sensibles, como es el caso de la menstruación.
  • Indagar con el médico los antecedentes de cáncer de mamas u ovarios en familiares (de madre y padre).

Adicionalmente, se debe saber que la mamografía representa hasta ahora la herramienta más poderosa para detectar cáncer mamario. Pese a ello, el 20 % de los casos puede no ser efectivo, puesto que no muestra ninguna anomalía.

Asimismo, un resultado dudoso necesita estudios adicionales y no quiere decir que se tenga cáncer de mama necesariamente. Inclusive, la Sociedad Americana del Cáncer estima que cerca del 10 % de mujeres (1 de 10) con mamografía requieren de otros estudios complementarios. 

Apenas un 8 o 10 % de estas mujeres requieren biopsia, y un 80 % de dichas biopsias no arrojan cáncer. Aunque puede angustiar la solicitud de otros estudios, lo mejor es no pensar lo peor y mantener la calma.

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