Mastectomía preventiva, cuando la prevención es lo primero, una decisión en extremo difícil, sin duda alguna. ¿Cuándo optar por esta medida radical?; generalmente ante una alta posibilidad de sufrir cáncer. ¿Extirpar una o ambas mamas?, un tema sensible, pero lo fundamental es no perder la esperanza de anteponerse a enfermedades malignas. 

mujer con masectonomia y guante

¿Qué es una mastectomía preventiva o profiláctica?

Una mastectomía preventiva es el acto quirúrgico mediante el cual se plantea como objetivo prescindir de una a ambas mamas, con el fin de reducir al mínimo la posibilidad de padecer cáncer mamario. 

Según demuestran los estudios, esta medida radical disminuye el riesgo de padecer  cáncer de mama en más del 90% de casos, aunque no es definitiva o anula la posibilidad en un 100%.

¿Pero si se extraen los senos porque no es definitivo?, porque la cirugía no garantiza que la eliminación total de las células mamarias, de hecho, con una mastectomía preventiva total, las células restantes pudieran generar cáncer a futuro.

Ante tal ambigüedad, surge otra interrogante, ¿vale la pena entonces sacrificar los senos?, todo depende de los factores de riesgo o si hay cáncer. En cualquier caso, la mastectomía preventiva ciertamente es una decisión sumamente difícil, aun cuando ya hay cáncer, más cuando se decide como acción profiláctica. 

Pese a ser una alternativa terapéutica como tratamiento, al mismo tiempo, es una medida preventiva disponible para aquellas mujeres que cumplen ciertos criterios.

Cabe acotar, también, que optar por esta medida radical no es un tema banal ni sencillo. Pues como otras cirugías, la mastectomía preventiva está inmersa en muchos riesgos, como la recuperación y rehabilitación.

Donde el solo hecho de pasar por un quirófano ya supone un trauma en sí mismo. Y para una mujer, prescindir de su símbolo de femineidad, suma sentimientos personales y sociales encontrados, además de traumas, inseguridades y temores. 

¿Quiénes pueden optar por una mastectomía preventiva?

Es importante aclarar que el hecho de tener un posible riesgo de desarrollar una enfermedad cancerígena, no necesariamente se traduce en una certeza. Es decir, se trata de una mayor probabilidad sobre aquellas mujeres que tienen un riesgo menor o promedio.

De tal manera, que comprender el riesgo personal contribuye a contraponer las opciones estratégicas para reducir los riesgos. Y la mastectomía como medida preventiva, hay que precisar 4 condiciones fundamentales a evaluar:

Mujeres con alto riesgo de padecer de cáncer de seno

Como bien se comentó, las mujeres en este grupo de riesgo, extirpar los dos pechos (mastectomía preventiva bilateral) previo al diagnóstico de cáncer, es posible reducir considerablemente (no eliminar) el riesgo de cáncer mamario futuro. 

¿Por qué no hay garantía del 100%?, porque desafortunadamente, la ciencia médica todavía no tiene la capacidad de certeza, y garantizar que la mujer se beneficiará totalmente de la mastectomía preventiva. 

Lo que sí asegura la ciencia clínica, es que casi todas las mujeres con el gen BRCA1 o BRCA2 alterado, en cierta etapa presentarán cáncer mamario. Y una mastectomía preventiva puede anticiparse. 

Paradójicamente, según las predicciones médicas, no todas las mujeres con dichas mutaciones BRCA1 o BRCA2 tendrán cáncer de pecho. En este caso particular, se pudiera decir, que la mastectomía preventiva no resultó útil, aunque, posiblemente obtengan la tranquilidad, aunque deban lidiar con los efectos posteriores de la cirugía.

Mujeres diagnosticadas con cáncer mamario

Es un caso particular, porque efectivamente corresponde a mujeres con una hoja clínica por cáncer mamario, en cuyo caso, deciden prescindir de sus 2 senos. Cuyo tratamiento invasivo (mastectomía preventiva contralateral) contribuye positivamente a disminuir el riesgo de desarrollar otro cáncer de seno

Posiblemente, la mastectomía preventiva radical, sea una buena decisión cuando existe predisposición al aumento del riesgo de padecer otro cáncer de seno, como el caso del BRCA1 o BRCA2 alterados, o bien por antecedentes familiares.

Historia familiar de cáncer de mama

En aquellos casos con historia de familiares directos con cáncer de mama u ovario, como padres, hermanas o hijas, sobre todo, si el diagnóstico fue previo a los 50 años, existe  mayor riesgo. En cuyo caso, la mastectomía preventiva, aplica al criterio, la prevención es primero. 

Mujeres con antecedentes de radioterapia mamaria

De haber recibido radioterapia en mamas en edades de 10 a 30 años, el riesgo de presentar cáncer se eleva. Sin embargo, corresponde al médico determinar este factor de riesgo, fundamentándose en las evaluaciones clínicas para sugerir una mastectomía preventiva.

Es necesario subrayar, que lo importante antes de decidir o no una mastectomía preventiva, es consultar con el médico, quien propondrá la opción más beneficiosa, evaluando los factores de riesgos y efectos secundarios. Y de ser necesario, consultar con un segundo profesional, para disponer de la mayor información posible, con el fin de tomar la decisión más acertada.

¿Cuál es la diferencia entre la mastectomía simple y la preventiva?

El hilo que distingue una mastectomía preventiva de una simple es casi invisible, porque básicamente significa que al extraer una mama por cáncer, el método es muy similar a la cirugía realizada para prevenir dicho tumor. Es decir, en ambos casos, se elimina la glándula mamaria afectada.

Ahora bien, la diferencia es que en la mastectomía preventiva no se elimina la areola y pezón, mientras que en la cirugía oncológica, para eliminar las células enfermas, generalmente se amputa todo el seno con su aureola y pezón.

Esta medida extrema suele aplicarse porque se cree que al dejar la aureola y pezón, quedará en la paciente un riesgo residual, que aunque es de solo 5%, no deja de ser un peligro de padecer cáncer de mama. 

Sin embargo, otro sector considera que es un mito, porque depende de la precisión de la técnica quirúrgica de la mastectomía preventiva. Es decir, si se extrae toda la glándula, no habrá ningún riesgo de cáncer. 

Además, preservar aureola y pezón aportará un beneficio estético al ser del propio tejido de la mujer, y la futura reconstrucción mamaria quedará mejor. Pese a ello, y según las causas de la mastectomía preventiva de que se trate, la propia paciente solicita la extirpación total.

¿Realmente la mastectomía preventiva reduce el riesgo del cáncer de seno?

Una mastectomía preventiva puede disminuir o eliminar totalmente el riesgo de presentar cáncer de mama a futuro. Y aunque efectivamente, nunca se logra exterminar todo el tejido, sí es altamente efectiva.

  • En caso de alteraciones del gen cancerígeno, la mastectomía preventiva reduce la posibilidad de un nuevo tumor, entre 90 y 95%.
  • Para aquellas mujeres que han sufrido de cáncer mamario, y con historia familiar de esta tumoración, la mastectomía preventiva baja el riesgo, igualmente, al 90 o 95%.

No obstante, algunas investigaciones señalan que la mastectomía preventiva (no afectada por cáncer) presenta poco o menor efecto en la supervivencia de quienes han tenido tumores en una mama que, además, no tienen cambios genéticos o historia hereditaria.

En general, la mastectomía preventiva no es garantía de que no se presentará cáncer, en razón de la imposibilidad de extraer todo el tejido mamario en la intervención. Además, dicho tejido suele extenderse hacia el pecho, la axila, la piel, sobre la clavícula o superior de la pared abdominal.

Este escenario deja ver lo imposible que resulta para cualquier cirujano extraer todo este tejido mamario. Pese a que las posibilidades son escasas, el tejido que se mantiene en el organismo, puede desarrollar cáncer de seno en algún momento.

Riesgos de la mastectomía preventiva

Como cualquier acto quirúrgico, la mastectomía preventiva o profiláctica, tiene inmerso ciertas complicaciones inherentes como las siguientes: 

  • Sangrado.
  • Infecciones.
  • Dolores.
  • Estrés, ansiedad o decepción por los cambios del cuerpo.
  • Complicaciones en  la reconstrucción mamaria.
  • Cirugías adicionales. 
  • Enfermedades subyacentes, como diabetes, hipertensión, sobrepeso, entre otras.

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