La mujer nace con un tejido fibroso y elástico en la vagina llamado himen, cuya función inicial es proteger contra infecciones. Esta fina capa se rompe principalmente por el acto sexual, pero no es exclusivo, porque existen otras causas que veremos en este post, y que responden al enunciado ¿Por qué hacerte una himenoplastia? Conoce todos los pormenores a continuación.

mujer con himenoplastia

¿Qué es la himenoplastia o restauración del himen?

La himenoplastia, llamada también cirugía restaurativa del himen, cuyo objetivo es devolver su estado original a la delicada membrana ubicada en el centro interno de la vagina. Dicha membrana fibrosa y flexible, según muchas creencias, se rompe en el primer acto sexual de la mujer.

Se ha comprobado que el himen puede romperse por otras causas que no guardan relación con la actividad sexual, como deportes extremos, caídas accidentales, movimientos bruscos o el uso de tampones.

El himen por su parte está conformado por una especie de anillo en tejido carnoso en la entrada de la vagina, cuya función fisiológica todavía no está clara, se cree que es para proteger a la niña de infecciones, por no tener a edad temprana flora bacteriana vaginal, la cual se desarrolla en la adolescencia o pubertad. 

No obstante, en el aspecto social, el himen para muchas culturas del mundo es garantía de la virginidad femenina.

Al desgarrarse el himen por contacto sexual, la membrana se rompe similar a una estrella, razón por la cual sangra. Debido al parto, y diversas actividades, la vagina va perdiendo flexibilidad.

De allí que muchas mujeres deciden hacerse una himenoplastia para reconstruir su himen, dejando solo un pequeño orificio para expulsar la menstruación y demás fluidos.

En general, la himenoplastia o reconstrucción del himen se asocia a la ginecología, por tratarse de una operación íntima femenina y cosmética. De allí, que su práctica quirúrgica corresponde a una especialidad ginecológica. 

Cabe destacar, que algunas mujeres nacen sin himen, en tanto que desde la adolescencia se torna más fino al perder su utilidad, siendo susceptible a rupturas por esfuerzos físicos o deportes. 

¿Cómo recuperar la virginidad y eliminar restos del viejo himen?

Como bien se refirió, en muchas culturas se cuida la virginidad de la mujer, por lo que la familia o futuro esposo espera que en la primera relación sexual el himen se rompa con  dolor y sangre. Sin embargo, esto no siempre ocurre, incluso en quienes lo tengan intacto.

De tal modo que la himenoplastia ofrece una solución a mujeres que desean retomar una apariencia vaginal como si nunca fueron penetradas en actividades sexuales. Y el mejor medio para ello, es recurrir a la cirugía reconstructiva para recuperar el himen, a cuyos fines se sutura cada parte de las rupturas y se unen para simular su estado original.

Es decir, que la membrana del himen retoma su posición inicial, siendo posible aparentar el estado virginal y comenzar de cero. Este procedimiento es la mejor forma de explicar cómo recuperar la virginidad con una himenoplastia, una cirugía que cada vez tiene más adeptas.

HInfluencia cultural en la reconstrucción del himen o himenoplastia

Con relación a lo anterior, cabe destacar que la himenoplastia o reconstrucción del himen cobra especial fuerza en aquellas mujeres donde su cultura valora en gran medida la virginidad femenina. Y además se practica la denominada prueba de virginidad, un procedimiento que busca comprobar si la mujer es virgen. 

Dicha prueba se lleva a cabo con una rigurosa inspección del himen, donde se da por sentado que este solo se puede romper en la relación sexual. Por lo tanto, la himenosplastia es una solución efectiva para aquellas mujeres que sin ser vírgenes quieren serlo en su noche nupcial. 

Los motivos más consagrados para acudir a esta práctica se debe básicamente para no ser objeto del rechazo familiar, tanto propia como la del marido, sumado el repudio del cónyuge. Una práctica arcaica, pero que existe en más culturas que le dan relevancia.

Aunque parezca una tradición desfasada, lo cierto es que todavía en algunos países se castiga severamente a la mujer, incluso, las medidas pueden ser la muerte al ser lapidadas. De esto existen muchos testimonios documentados. Y en otras culturas, se considera que el himen es necesario como garantía de una relación marital duradera.

Por todo ello, reconstruir el himen o himenoplastia puede ser una solución efectiva e inteligente para aquellas mujeres que son presionadas por la sociedad machista o la familia, quienes las rechazan si no llegan vírgenes al matrimonio.

Inclusive, se castiga y vetan a mujeres que no necesariamente han perdido el himen por contacto sexual, porque como bien se señaló, existen algunas razones distintas al coito, por los que una mujer puede no tener himen o no sangrar en el acto sexual:

  • De cada 1000 mujeres 1 nace sin himen.
  • Cerca del 44% de las mujeres no sangran en el primer coito, esto quiere decir que en ciertas culturas donde se realiza prueba de sangrado, esto no ocurrirá.
  • El himen se puede romper por un dedo o un dispositivo intrauterino de la menstruación. 
  • Actividades físicas o deportivas, como la equitación, natación, bicicleta o gimnasia pueden romper el himen.
  • Las menstruaciones abundantes pueden desgarrar el himen.

Métodos de la cirugía de la himenoplastia

Cada paciente es particular, por ello según el cuadro o condición de la paciente, el especialista aplicará una u otra técnica. Lo importante es obtener los resultados esperados. Actualmente, se disponen algunos novedosos métodos para la cirugía reconstructiva del himen o himenoplastia:

La técnica básica busca unir los restos que puedan existir del antiguo himen, lo que requiere de anestesia local. Este método es útil cuando la ruptura es pequeña. Los restos se unen con colgajos de la propia mucosa vaginal y permite elaborar un nuevo himen que imita el original.

Ahora, en caso de que los residuos del himen tengan mayor volumen, el procedimiento requiere juntar todas las partes con una sutura. Y al sanar, las cicatrices serán imperceptibles.

Otra forma, es con material biológico desgarrable, denominado Alloplant, este se injerta en la cavidad vaginal para imitar el anillo del himen o virginal. Esta técnica logra crear un tejido con irrigación sanguínea, pudiendo incluir una cápsula en forma de gel, una creación artificial de laboratorio que imita la sangre.

Es posible realizar una cirugía plástica vaginal, con una incisión en ambos extremos de la mucosa que recubre las paredes vaginales, para luego unirlas. Y contrario a las otras técnicas, este caso requiere de tiempo para retomar las relaciones sexuales, puesto que se deben recuperar y cicatrizar las heridas. 

Riesgos de la cirugía de himen o himenoplastia

En teoría no existen riesgos asociados a la himenoplastia, por tratarse de una intervención quirúrgica menor, suele practicarse en unos 30 a 60 minutos. Es sencilla y ambulatoria, cuyos puntos son reabsorbibles por el cuerpo. 

No obstante, requiere al menos 2 días de reposo, así como abstención sexual y tampones, por lo menos durante un mes o un poco más. Pero vale acotar, que más que riesgos, son molestias asociadas a una cirugía menor, donde lo peor se refiere a:

  • Dolor o molestias.
  • Inflamación.
  • Posibles infecciones en el área tratada.
  • Sangrado abundante o hemorragia.
  • Daños a la vejiga o recto (poco frecuente).

No obstante, con tratamiento y paciencia, los resultados valen la pena, ya que luego de la cirugía por himenoplastia, el himen quedará en cero, comportándose igual que en la primera relación sexual, donde la mujer sentirá dolor y sangrará igual que su primera vez.

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