Hay un producto que tiene algún tiempo causando ruido en la comunidad femenina. Un elixir de belleza en franco ascenso de preferencia mundial, gracias a las maravillas que aporta a la piel. ¿Sabes de qué se trata? Nada más y menos que de la micela como componente básico, hoy te decimos qué es el agua micelar y por qué lo deberías usar desde ya, una vez descubras su secreto no faltará en tu lista de cosméticos favoritos.

agua micelar en un bote con plantas

Agua micelar

¿Sabes qué es el agua micelar?, acertaste, pero no es un líquido cualquiera, es un fluido muy especial, porque está enriquecido con moléculas de micelas que dan origen a su nombre y le aportan su particular estructura bipolar. 

¿Qué significa esta propiedad bipolar?, quiere decir, que el agua micelar atrae y repele el agua durante su uso, cuya facultad le permite cumplir su doble función: pulveriza el sucio de la piel, mientras la nutre e hidrata.

Efectivamente, el agua micelar tiene la capacidad que muy pocos productos de limpieza tienen, quitar toda la suciedad y al mismo tiempo, la enriquece hidratándola y tonificándola como ningún otro. 

Y lo mejor, el agua micelar no excluye ningún tipo de piel, aunque sea sensible, dejando una rica sensación fresca en el rostro y cuello. Por ello no es nada extraño el creciente auge en su demanda como agente de limpieza y cuidados de la piel de la cara, al tiempo que muchas marcas de belleza, ya están creando su versión de agua micelar.

¿Cuáles son los componentes del agua micelar?

Su principal y exclusivo atributo es el agua purificada y agentes acuosos, (como el agua de pepino, manzanilla, rosa o similar), según las características que se desee obtener del agua micelar. Adicionalmente, su composición cuenta con:

  • Componente tensioactivos.
  • Copolímero lineal no iónico.
  • Moléculas de micelas.
  • Extractos naturales que hidratan, calman y tonifican la piel (aloe vera, pepino, manzanilla, regaliz, entre otros).
  • Aditivos secundarios (ácido etilendiaminotetraacético y preservantes solubles en agua).

El secreto del agua micelar, realmente, son micelas, unas moléculas capaces de atraer cualquier residuo de sucio y grasa que suelen acumularse en la cara. Se trata de un producto muy delicado que no irrita, no deja esa sensación usual de tirantez, pero tampoco es grasosa.

Estas estupendas características hacen del agua micelar el limpiador ideal, sea para las mujeres que se maquillan o si no lo hacen, porque no es un desmaquillador en sí, pero si cumple su función, al tiempo que elimina todo rastro de suciedad. 

Pero además, el agua micelar es hipoalergénico y libre de parabenes o parabenos conservantes, fragancias artificiales y alcohol, esto evita los usuales restos alcalinos de otros productos abrasivos para la piel, con pH superiores. 

Es decir, no actúa como los jabones o geles limpiadores, o que dejan residuos de grasa, como las leches limpiadoras que impiden que otros productos, como hidratantes, serum o antimanchas, entre otros, penetren y hagan su trabajo en la piel.

¿Qué es la micela del agua micelar?

La micela obedece a un compuesto lipídico, que al disolverse en agua y alcanzar su máxima capacidad micelar crítica, es capaz de replegarse sobre sí mismo, cuyo proceso permite, a su vez, congregar vesículas redondas y estables, con dichos lípidos en su interior.

Son justamente estos lipídicos que, en la práctica, tienen el poder de disolver y erradicar los agentes liposolubles existentes en el cutis. Por lo general, se usan fosfolípidos vegetales, con una naturaleza idéntica a los lípidos de las membranas celulares.

Por tanto, el resto de ingredientes hidrosolubles son retirados de la piel con el resto de los residuos hidrosolubles. Siendo entonces que el agua micelar adquiere su propiedad para eliminar en una sola sesión la suciedad y, además, no requiere aclararse para dejar la piel limpia, fresca, confortable y con un aspecto maravilloso.

¿Cómo actúan las micelas en la piel?

La piel del cutis resulta altamente beneficiada, porque el agua micelar funciona como emulsionante natural, lo que permite disolver aquellos compuestos insolubles, actuando como todo en uno, que adicional a limpiar profundamente, tonifica e hidrata. Es decir, que en adelante, no tendrás que tener el tocador repleto de cosméticos de limpieza facial.

Muchas aguas micelares actuales provienen de algunas fuentes naturales del mundo, cuyas propiedades le aportan excelentes facultades de limpieza, ideales para quitar el maquillaje, algunas marcas, incluso, actúan con maquillaje a prueba de agua, además de coadyuvar en la desaparición de las odiosas ojeras. Generalmente, todas sus versiones contienen aloe vera, pepino y extracto de té blanco. 

Dichos ingredientes naturales iluminan la piel y la limpian con suavidad. Un ejemplo de agua micelar de esta gama, es la húngara, formulada especialmente para la Reina Elisabeth de Hungría y, desde entonces, se convirtió en el elixir de belleza y tónico curativo por excelencia, famoso porque rejuvenece la piel y la deja radiante.

¿Para qué sirve el agua micelar?

El agua micelar es el mejor producto de limpieza profunda disponible en el mercado cosmético hasta ahora, por su alto y probado poder para eliminar todo tipo de suciedad adherida a la piel proveniente del medio ambiente. 

Es natural, significa que está libre de los tradicionales colorantes y aromas de otros productos de higiene facial, lo que convierte el agua micelar en el producto perfecto para cuidar e hidratar la piel, puesto que es 0% abrasiva, mientras tonifica, nutre, previene arrugas y aumenta su grosor.

Asimismo, gracias a su fórmula, el agua micelar es ideal para prestar cuidados adicionales a áreas tan sensibles y delicadas, como los ojos, labios y zona del escote.

Sus grandes facultades hacen del agua micelar un básico de la rutina de belleza cotidiana para aportar cuidados continuos a la piel sin tantos rituales como otros productos, pues con este sencillo gesto se consiguen resultados perfectos, suaves y delicados, lo que sin duda evita la usual pereza para desmaquillarse.

Por otra parte, por la acción de sus micelas, es más eficaz y no irrita, porque el agua micelar es un imán para la grasa e impurezas, extrayendo todo al instante, y como repele la humedad, no deshidrata la piel. Sus principales usos se relacionan con las siguientes rutinas de belleza:

  • Para quitar el maquillaje y la suciedad con suavidad.
  • El agua micelar alisa el cutis y previene irritaciones.
  • Aporta un aspecto suave, terso y sedoso.

¿Cómo usar el agua micelar?

Aunque el agua micelar, en general, es útil para todo tipo de piel, a criterio de los expertos, hay una para cada cutis, desde la normal hasta la mixta, y si se aplica bien no hay porqué recurrir a otro producto.

Se usa con un algodón embebido en agua micelar, para luego aplicar en las áreas a limpiar con toques ligeros y suaves, sin golpear, frotar o arrastrar, para no entorpecer la función de las micelas, atraigan y absorban la suciedad e impurezas. 

Muchas personas se preguntan si es necesario aclarar con agua, al respecto cabe acotar que no es necesario, y si quieres puedes colocar el hidratante habitual, especialmente, si eres de piel seca.

Los especialistas sugieren usar el agua micelar preferentemente en la mañana, a fin de eliminar la grasa y sudor acumulado durante el sueño, con el fin de acondicionar el cutis para recibir el maquillaje. Igualmente, colocarla antes de dormir para retirar el maquillaje e impurezas.

El agua micelar no tiene horario específico, está indicada para usarse durante todo el día  como refrescante, luego del gimnasio o la playa. O para limpiar la piel previa a un tratamiento de belleza, antiedad o hidratante, ya que esto permite absorber mejor otros cosméticos y potenciar su eficacia.

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