¿Sabes qué es el seroma en el pecho tras una cirugía?, te contamos todo sobre esta condición, por lo general benigna, y habitual en prótesis mamarias. De tal manera que si has notado algún abultamiento con sensación líquida, debes acudir a tu médico. No importa el tiempo transcurrido, puede aparecer al cabo de unos días o años después, pero es importante que sepas identificar sus síntomas, diagnóstico y tratamiento.

mujer sujetando pechos operados

¿Qué es el seroma en el pecho?

El seroma en el pecho, luego de una cirugía, se forma cuando se acumula un exceso de líquido en la cavidad mamaria, es como una composición de grasa disuelta, linfa y suero. Por lo cual se forma en la funda de alojamiento de la prótesis. 

Por lo general, el seroma se produce al cabo de poco tiempo de la cirugía de pecho, esto es muy temprano, entre 7 y 10 días tras la cirugía. Donde la habitual inflamación del postoperatorio, es el ambiente ideal para que se acumule líquido a lo interno de la mama. 

Cabe destacar, en este sentido, que el seroma, pese a no ser una condición infecciosa, tiene un aspecto similar a la orina, y rodea la prótesis, logrando que esta permanezca sumergida en dicho líquido acuoso.

Además de ser levemente molesto, con una sensación de movimiento y cierto ruido líquido, puede alterar la forma de la mama. En la actualidad, cuando se presenta el seroma luego del aumento senos, suele ser pequeño, en razón a las nuevas prácticas quirúrgicas, drenajes, masajes y vendajes actuales que minimizan la acumulación de fluidos.

¿Cuál es la causa del seroma en los senos?

Como se señaló, el seroma tiene un rasgo inflamatorio en virtud del líquido excesivo que el propio organismo genera por causas todavía desconocidas. Se cree que los motivos pueden variar según cada paciente, dentro de los cuales se puede referir una forma de rechazo o incompatibilidad del organismo con la prótesis, (específicamente con su textura).

Otras hipótesis apuntan al trauma causado en el pecho, producto del movimiento en la cirugía y el implante. Incluso, eventualmente, se puede presentar un problema conocido como doble cápsula, en vista que en una sola cápsula envolvente de la prótesis, se desarrollan 2 llenas de líquido entre ambas.

Mientras que ciertos casos, se asocia el seroma a un tipo de infección de origen viral, como la gripe o catarro, y que pudiera interactuar con la prótesis de forma inusual y desconocida, pero que puede inflamar el pecho. 

Esto deja ver que las causas para desarrollar un seroma en el pecho, casi nunca se pueden establecer con claridad, pero que se relacionan, sin embargo, a muchos factores, incluyendo el tipo de prótesis colocadas. 

Sin embargo, más recientemente la presencia del seroma en el pecho luego de la cirugía, se han asociado en buena parte a 3 factores básicos:

Seromas relacionados con la paciente

En este tipo de factores atribuidos al organismo de la paciente, se ha relacionado con una predisposición a este tipo de inflamación por seroma o líquido en el pecho, y que de algún modo justifica, porque unas mujeres tienen mayor facilidad que otras para desarrollar la condición.

Seroma por adherencia del implante

La capacidad de adherencia de la prótesis al tejido muscular, parece ser un factor influyente para la aparición del seroma líquido. Puesto que al no prendarse al tejido tendrá más roce, por tanto, serán más propensos a inflamarse, especialmente, con superficies muy rugosas.

Inclusive, buena parte de los casos de seromas de pecho guardan estrecha relación con los implantes microtexturizados (rugosos), en vista de lo cual, en la actualidad se sugieren las prótesis recubiertas de microtextura o lisas, que reducen el riesgo de los seromas.

Seroma por evolución de la prótesis 

Aunque, generalmente, los seromas o líquido en el pecho se relacionan principalmente en la primera etapa del postoperatorio inmediato, puede ocurrir que este se desarrolle de manera tardía, es decir, que aparezca luego de muchos años, en cuyo caso, es por daños en la prótesis mamaria a causa del tiempo.

Síntomas del seroma en el pecho tras la cirugía

Todo funcionamiento incorrecto del organismo, suele manifestarse con señales visibles, físicas o sensoriales, y el seroma en el pecho no escapa de esta realidad. De tal forma, que de presentarse alguna sensación molesta con las prótesis, como hinchazón, cambio de tamaño y rigidez, puede tratarse de un seroma.

No importa el tiempo transcurrido, porque ciertamente, el seroma suele manifestarse a los pocos días de la cirugía, puede pasar  más del año, y repentinamente una de las mamas se inflaman, hay dolor o quebrantos, lo ideal es acudir al médico. En este sentido, debes conocer sus principales síntomas:

  • Expulsión de un fluido claro o transparente por la cicatriz del pecho.
  • Inflamación localizada y/o fluctuación.
  • Más volumen en la piel de lo habitual, y al tacto la cicatriz se siente suave.
  • Presencia de dolor en la cicatriz.
  • Piel enrojecida con aumento o sensación febril alrededor de la cicatriz.
  • Molestias asociadas a la acumulación de líquido.

Adicionalmente, el seroma puede conllevar a cambio de color en la piel, entre rojo y marrón, producto de la mezcla del seroma y la sangre. Esta característica es frecuente seguida de la cirugía, con franca tendencia a aclararse mientras la herida cicatriza.

¿Qué hacer ante los síntomas de seroma de seno?

Cabe aclarar, que muchos de los síntomas son muy similares, por lo que no hay que confundir el seroma en el pecho con una infección. No obstante, de no tratarse, pudiera convertirse en un cuadro infeccioso, siendo prudente, que apenas se evidencian señales mínimas, hay que ir al cirujano para una exploración, diagnóstico y tratamiento oportuno.

Asimismo, se ha evidenciado que en más del 99% de casos de seroma en el pecho, luego de la cirugía, son objeto de solución, además de no estar relacionado con patologías en las mamas, o cáncer. Aclaratoria pertinente para mayor tranquilidad, pero si requiere revisión médica.

Tratamiento del seroma de pecho tras la cirugía

Una vez diagnosticada la condición existente como seroma de pecho, y si la cirugía tiene más de un año, es importante considerar la extracción del líquido para su respectivo estudio. La exploración se lleva a cabo con una punción con una aguja guiada poco molesta.

Una vez extraído todo el seroma, los senos retoman su forma y consistencia previa y habitual. El análisis del fluido como descarte de cualquier condición inusual, como el linfoma anaplásico de células gigantes, que pese a ser inusual, se asocia a las prótesis mamarias, siendo importante y obligatorio su descarte.

Además de la extracción del fluido, se indica una ecografía que confirme que efectivamente es líquido seroso benigno.

Si el líquido es normal, no hay presencia de contaminación ni células de linfoma, y el seroma es chico, el cuerpo lo absorberá. Y de ser muy grande se drena para limpiar el área y evitar complicaciones, como contractura capsular o infección crónica.

Adicionalmente, el médico puede indicar algún tipo de fármaco oral, sean corticoides, antiinflamatorios y antibióticos, cuyo objetivo es desinflamar y evitar la producción de líquido. Eventualmente, el seroma en el pecho puede requerir drenarse por algunos días para vaciar todo el fluido.

¿Qué pasa si aparece otro seroma en el pecho?

Aunque es poco probable, si una vez extraído el líquido y cumplido el tratamiento oral, pero resultó eficaz, el siguiente paso es proceder a cambiar las prótesis. Un procedimiento típico de implantes rugosos, que suelen crear cápsulas, cuya solución es insertar un implante liso, porque tienen menos riesgo de desarrollar seroma.

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